Si la Vida te Da Limones, Haz Culebrones de Lara Smirnov. Reseña.

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Sinopsis

La familia Velasco es envidiada por su riqueza y posición social privilegiada, ya que son los dueños de grandes plantaciones de cítricos en el levante español pero, como es bien sabido, Los ricos también lloran.
Cuando un periodista escarbe en los orígenes de la fortuna familiar, descubrirá que no hace falta irse a Dallas ni a los viñedos de Falcon Crest para vivir una auténtica Pasión de gavilanes.
Riqueza, poder, intrigas y secretos inconfesables en una montaña rusa de sentimientos que sacude a los Velasco, una familia tan apasionada como el amor de la madre de Frijolito por su pequeño. ¿Quieres conocer sus trapos sucios? ¡Asómate a sus vidas!


No sé por qué, pero cada vez que leo a Lara Smirnov la descubro más romántica y más divertida, sin perder ese toque canalla…
En esta novela narra los entresijos de una familia de la alta sociedad, con sus aventuras y desventuras, sus misterios, sus historias de amor y desamor.

Las protagonistas son ellas, las mujeres, son las que evolucionan, luchan y sobreviven a todos los obstáculos. Unos son causados por el lado masculino de la familia, por las consecuencias de sus actos. Ellas se dejan arrastrar por las malas decisiones de los hombres de la casa, que las llevan por la calle de la amargura… y no es porque se dediquen a los cítricos.
Los otros obstáculos a los que se enfrentan son los causados por las primogénitas Vicenta y Cinta Altasierra, rectifico, por la educación que recibieron de niñas y ellas transmitieron a sus descendientes, —a pesar de ello, ellas no son las responsables únicas de la educación de sus hijas/os—. Este es un jardín en el que prefiero no meterme.
Os estáis dando cuenta de que es una historia en la que una puede profundizar todo lo que quiera.

Las hermanas Velasco, Ángela y Katrina, tienen apariencia de ser unas niñas buenas y mimadas —es curioso que ambas tienen apodos felinos—, porque su fachada engañaba a pocos ya que, ambas demuestran su fuerza interior cuando la situación las obliga a derribar ese artificio en el que la sociedad las imponía vivir. Es como si hubieran estado adormiladas hasta que el acontecimiento las despierta a ambas y las apremia a espabilar para poder sobreponerse y buscar su felicidad.
Ambas descubren que deben de despojarse de esos convencionalismos que las encerraban en una vida que no querían vivir que, debían olvidarse de la educación que las oprimía para ser felices, para ser como ellas realmente querían ser.

Ángela vivía en un matrimonio ficticio del que se deshace para vivir una relación con Hugo, que la hizo tragar limones, pero también le descubrió los culebrones…
Hugo, un intrépido periodista que, rompe el corazón de Ángela, al tener que luchar varias batallas, las propias y las que provoca la familia Altasierra/Velasco. Sin embargo, como es una novela romántica, cuando vence en ambas batallas, termina ganando la que más esfuerzo le supone, que es reconquistar al amor de su vida, Ángela.

Katrina consigue vivir la historia de amor más bonita — para mí—. Ella tampoco lo tiene fácil, pero consigue finalmente disfrutar de su gran amor cuando se deshace de todas las ideas preconcebidas y abre los ojos para ver a la persona que realmente ama. No puedo escribir más sobre a todo lo que se debe enfrentar, ya que es una guerra que no lucha sola y a la persona implicada es la que realmente se enfrenta a la parte más «complicada«, solo puedo decir que termina en una historia feliz y preciosa.

Sobre los hombres de la familia Altasierra/Velasco, prefiero no hablar, simplemente voy a escribir que tienen el final que merecen, realmente el que se labran ellos mismos. Creo que solo se salvan dos del escrutinio, por algo será…
Cuando acabéis el libro sabréis cuales.

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